La visión del músico.
Música Independiente.
El paradójico mundo de la música nos lleva por caminos insospechados donde los acordes musicales que surgen desde lo más profundo de los mares de la creatividad parecen encontrar nuevas vías de escape que la convencionalmente utilizada durante mucho tiempo: “La industria musical”.
Contradictoriamente a las apocalípticas perspectivas de muchas culturas, este año no se acabará el mundo (bueno aún quedan algunos meses); sin embargo, la industria musical parece eclipsar el brillo que durante mucho tiempo alumbró a millones de estrellas que fueron catapultadas a lo más alto del firmamento.
La crisis económica ha pegado fuertemente el impulso de nuevas figuras de la música, orillando a una mala promoción del grupo o cantante en cuestión y finalmente a su desaparición. Muchas personas han atribuido esta baja económica a la piratería, pero este tema lo discutiremos en otra ocasión. Lo cierto es que la industria discográfica ya NO es una garantía para ningún artista, sea nuevo o con trayectoria.
Como bien sabrás, los músicos la tenemos un poco difícil para poder dar a conocer nuestro trabajo. En los años que llevo de carrera musical he tenido la fortuna de conocer a muchos artistas (conocidos y underground, de diferentes géneros), todos ellos con una historia diferente que contar; alguna vez me gustaría poder escribir un libro repleto de todas esas historias, ya que muchos talentos están repletos de anécdotas inverosímiles, talentos desperdiciados por disqueras internacionales sin darles siquiera el beneficio de la duda al escuchar su trabajo (demo/maqueta).
“La libre es lo de hoy”, fue la frase que escuché en uno de estos canta bares de la colonia Condesa en la ciudad de México, mientras conectaba mi guitarra al amplificador. Muchos de los músicos que se encontraban ahí manifestaban que el ser independiente era la nueva plataforma para poder mostrar su talento y arte sin represión alguna. “Alguien te estará esperando para dejarte entrar hasta sus oídos através de la computadora vía Internet, sin la necesidad de firmar contratos ni papeles que te aten de por vida a un maquiavélico monopolio que finalmente terminará desechándote como papel higiénico” afirmó Marcelo Cuevas, baterista argentino de la banda El Túnel.
Después de tocar en dicho lugar, hice una reflexión sobre la observación de mi colega argentino. Hoy en día son muchos los grupos y cantantes que desean dar conocer su talento y son pocas las oportunidades en una casa transnacional. Sin embargo, son muchos los medios dedicados al mundo de la música como los foros musicales, programas radiales de música independiente y el Internet. Si analizamos detenidamente, este último es una herramienta sin intermediarios entre el artista y el público, quien finalmente tendrá la última palabra.
Con la llegada del Internet, todo cantante o músico puede manifestarse al mundo entero, sin la necesidad de sufrir la frustración, que seguramente experimentaron generaciones pasadas, al escuchar a un solista o grupo prefabricado sin talento alguno, cuyo titulo de artista le queda muy grande, haciéndose notar por sus múltiples escándalos y no precisamente por su “talento”.
En lo personal, creo que el Internet ha venido a impulsar meteóricamente el talento de diversos cantautores independientes con la ayuda de portales como el My Space o el resto de las redes sociales H5, FB, T. Aunado a esto encontramos muchos lugares en la ciudad de México y el resto de la republica, en donde las bandas Indie son bien recibidas, algunos con bastante fama como lo son: El Multiforo Alicia, El Zinco Jazz Club, El Pasagüero, El Monster Bar, entre otros. Todos estos lugares se han ido convirtiendo con el paso de los años en los sitios preferidos de chicos y grandes, motivando a todo cantautor a dejar de tocar sólo en ese rincón tan particular de la casa, mostrando a la gente toda la majestuosidad del jazz o el descaro del rock.
El camino de la música va en evolución, como la vida misma, y al menos yo, desconozco el rumbo que tendrá en un futuro. Sin embargo, parece ser que se ha acoplado de buena manera a “la libre”, la carretera independiente donde la música circula libremente, sin detenerse en la larga espera de ser requerida por una transnacional. Creo que ya comencé a divagar, como es mi costumbre. Me despido con la siguiente reflexión: “El solo que viene junto con la melodía contiene una frase interesante a la que le deberás poner oído y dedicación para hacerla vuestra, para crear vuestros propios solos”
¡Hasta la próxima! |